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LA DANZA FOLKLÓRICA EN MEDIO DE LA CONTINGENCIA
Itzel Llamas* 

La danza folklórica es uno de los atractivos culturales más representativos del país; es bien conocido que estos eventos llaman la atención del público en general, pero ¿cómo afecto la pandemia a este sector cultural?

     “Hemos estado muchísimo tiempo sin presentarnos de manera presencial, ahora todas las presentaciones son organizadas de manera digital”, comenta Antonio Esparza Pérez, bailarín del Ballet Folklórico Andanzas.

     Con la pandemia todos los grupos de danza tuvieron que pausar indefinidamente sus presentaciones y ensayos como medida de prevención.

     A decir de Antonio, el ballet estuvo aproximadamente un año sin ensayar, lo que les costó demasiado al momento de regresar a ensayar.

     Y aunque para Antonio resultaba benéfico dejar de ensayar tan seguido, con el paso de la cuarentena comenzó a extrañar el ballet.
Al preguntarle cómo llevan los ensayos en línea, comenta: “Durante los primeros meses de la pandemia, dentro del taller de la preparatoria llevábamos las clases vía zoom. Sin embargo, últimamente, en el ballet ya llevamos dos meses de estar ensayando de manera presencial, a partir de que las autoridades gubernamentales lo permitieron. Siempre con las medidas de higiene.” “En los ballets se vive mucho compañerismo y hermandad”, dice haciendo énfasis en que lo más difícil de esta pandemia fue el dejar de convivir con sus compañeros bailarines.

     Uno de los retos más difíciles de la estrategia digital para difundir el ballet es que lo virtual resulta complejo para que todos trabajen a la par; en ocasiones el internet falla, la señal es débil o las distracciones que puedan presentarse son factores que influyen a la hora de ensayar vía zoom.

     “Al momento de regresar a ensayar la disciplina y el compañerismo fueron vitales para seguir haciendo lo que nos apasiona.”, menciona.
Respecto a la adaptación a las presentaciones digitales, Antonio nos dice: “es difícil armonizar y transmitir tu energía y disciplina con la de los demás compañeros para que todos ejecuten una misma sincronía y emoción.”, sin embargo, este factor no les impidió seguir con sus presentaciones.

     “Grabábamos de forma individual o en ocasiones en vinas, pero aunado al trabajo de ejecución y grabación, teníamos que implementar la edición y presentación de los videos, era más trabajo del que estábamos acostumbrados,” explica Antonio. Y comenta que espera muy pronto regresar a presentarse de manera presencial en algún teatro o auditorio como solía acostumbrarse. Aunque sin dejar de ser optimista considera que para que esto suceda deberán esperar por lo menos seis meses.
“Esperamos y nos vean en nuestras plataformas digitales para que conozcan nuestro trabajo”, finaliza el bailarín.

*Estudiante de la licenciatura en Periodismo Multimedia de la Facultad de Ciencias de Comunicación de la UANL.